Si dices lo que sabes, y sabes lo que dices, es el momento de aprender a escuchar lo que otros dicen. -Pedro Amorós-
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El Duende de Uxmal

         Cuentan los Yucatecos, que en la espesura de la selva de la península del Yucatán, existen unos pequeños hombrecillos que son invisibles para los humanos. Dicen, y están muy seguros de ellos, que sólo algunas personas con poderes ocultos pueden verlos e incluso  hablar con ellos.
         Quizás lo que me dispongo a narrar  sea una de esas historias que nos hacen recordar los cuentos de hadas y nos plantean la posibilidad de creer en los duendes o quizá no. Según la historia, poco a poco concuerdan muchas de las cosas que siglo tras siglo se ha ido recordando a través del tiempo con esta leyenda, y son muchos lo que creen fielmente que lo que les voy a contar, una vez ocurrió tal cual.

“EL DUENDE DE UXMAL”
¿ Misterio, Leyenda o … Realidad ?


Cuentan los Yucatecos, que en la espesura de la selva de la península del Yucatán, existen unos pequeños hombrecillos que son invisibles para los humanos. Sólo algunas personas con poderes ocultos pueden verlos y hablar con ellos. Quizás lo que me dispongo a narrar  sea una de esas historias que nos hacen recordar los cuentos de hadas y nos plantean la posibilidad de creer en los duendes.

 

 

Por: Pedro Amorós ( http://www.pedroamoros.com )

La Pirámide del Adivino - www.pedroamoros.com-                  Uxmal es una ciudad de origen maya y de cultura Puuc situada en las tierras bajas del sur de México y distando unos 80 km. de la ciudad de Mérida, capital del Yucatán. El nombre de Uxmal significa en lengua maya “ciudad tres veces construida “, cosa que como veremos tiene un reflejo simbólico con la historia en la que nos introducimos. Fue considerada en su pleno auge como una de las ciudades más grandes e importantes del mundo maya, contando con unos 25.000 habitantes hacia el año 600 D.C. Pero misteriosamente fue completamente abandonada hacia el año 900 D.C. quizás debido al  renacer de la próxima Chichén-Izá  o incluso como cuentan los ancianos de los poblados cercanos, fueron  los guerreros del mayapán que a golpe de hacha y con la fuerza de las lanzas hicieran sucumbir a esta inmensa y próspera ciudad.

 


Nos adentramos en la selva

                 Siempre me han gustado las historias y más aun las leyendas, pues pienso que entre sus textos y palabras siempre encierran un hecho verdadero que normalmente oculta la existencia de un tesoro o la posibilidad de conseguir poderes místicos o mágicos. Y precisamente el relato que me dispongo a contarles, pudo o no suceder, sin embargo he encontrado muchas fuentes diferentes que narran la historia de manera drásticamente distinta. Algunos piensan que el cuento tiene un trasfondo sociopolítico y otros piensan que se trata simplemente de una historia para niños. La verdad es que sea como fuere, la historia es bonita y por ello, que cada uno la narre como la ha escuchado, al fin y al cabo es la manera en la que antiguamente se transmitían estas leyendas y cobraban vida según quien las contasen.

 

                 Aquel día amaneció con una bella mañana, aunque húmeda, calurosa e indefinida ya que el sol no terminaba de despuntar a causa de algunas nubes bajas y mientras, nos adentrábamos en la espesa selva del Yucatán para alcanzar la ciudad de Uxmal.

                 Siguiendo una estrecha carretera que parecía no tener fin, paramos en un poblado maya para recoger a un anciano que nos  iba a servir de guía, el cual como saludo, emitió un vocablo extraño y desconocido que supuse que era la ancestral lengua maya.  Un mal presentimiento me hizo pensar que no me iba a enterar de nada, pero al poco rato este personaje se me acercó y me preguntó con voz muy clara y susurrante mientras estrechaba mi mano; “Hola, Pedro ¿cómo estás?”. A lo cual le respondí, con una sonrisa de alivio, e hicimos las pertinentes presentaciones.

 


Sólo la vieja hechicera, podía hablar con los seres invisibles de los cerros Uitzes

               Tras largas e interesantes conversaciones, tales como que los originarios del Yucatán se llamaban “Los hijos del Maiz” y no “Mayas”, que fue lo que los primeros españoles escucharon de sus bocas y significa “No Entiendes”,  el viejo se centró en algo que me hizo prestar la mayor de las atenciones. 

               Contó que en aquellos tiempos los cerros Uitzes estaban llenos de casas de labradores que recogían sus cosechas para alimentar a sus familias. Nadie sabía acerca del arte de la guerra desde que el señor Kukulkan fundó Mayapan, la ciudadela de los hombres fuertes y el estandarte de los Mayas.  Entonces, Uxmal existía pero no como hoy la conocemos, sólo había un templo y una casa blanca que era la casa del rey. Estaba situado junto a un camino que conducía al cercano Nohpat, que era la aldea o poblado donde vivía la gente [Algunos lo referencian como Kabán].  Y junto a este pueblo, estaban los cerros Uitzes que era el lugar habitado por los corcovados. Según la tradición y todas las creencias arraigadas a este lugar, los llamados “corcovados” eran unos diminutos  e invisibles seres, que según me explicó en anciano nosotros los veríamos tal y como se describe a un duende.

               A pesar de que la casa blanca del rey estaba algo separada del pueblo, éste mandaba sobre muchos señoríos ya que tenía numerosos guerreros y muchas propiedades diseminadas por todo el territorio.

 

casa muy antigua de piedra maya - www.pedroamoros.com-                Pues bien, se cuenta y se dice que en Nohpat vivía una vieja hechicera en una cabaña de tierra roja junto a los cerros Uitzes y según se creía podía hablar con estos pequeños seres, los corcovados.  Se decía que esta vieja conocía  el secreto y el uso de hierbas mágicas que podían curar cualquier dolencia, aunque también  podían matar. Había sido vista en numerosas ocasiones  a la luz de la Luna recogiendo frutos y semillas que probablemente utilizaba en la confección de sus pócimas, con las que posteriormente elaboraba ungüentos mágicos. 

              Cierto día, esta hechicera por medio de un sortilegio de adivinación  conoció que iba a morir pronto. Asustada por quedarse sola y sin descendencia a la que poder transmitir sus secretos, acudió por la noche a las cuevas de los cerros donde solicitó a los corcovados que le dieran un hijo, ya que era demasiado anciana para engendrar uno de forma natural. Así pues, los diminutos seres le dieron un enorme huevo redondo que parecía de tortuga diciéndole que ella tendría que incubarlo como si fuera suyo, ya que de ahí nacería su hijo.

 


De un huevo nació un niño con la inteligencia de un sabio

              La vieja hechicera les hizo caso y tras coger el huevo y marcharse a su cabaña, lo enterró en la rojiza  tierra del suelo junto al fogón de su cocina, cosa que le proporcionó el calor suficiente para que se incubara.  

              Una noche, cuando las estrellas brillaban con su máximo explendor y las alimañas del bosque se habían congregado cerca de la cabaña de la hechicera iluminada por la luz de la Luna, el huevo comenzó a moverse y al poco tiempo nació un niño con  rostro de hombre y de siete palmos de altura, que jamás rebasó. Nació sabiendo hablar correctamente y dotado de una suprema inteligencia. Contaba maravillas encantando a las gentes del  pueblo que se sintieron muy intrigadas por la presencia de ese raro hombrecillo. La vieja hechicera, con el fin de que los aldeanos no se enterasen de la magia y pacto que había hecho con los corcovados, decía que era su nieto con el fin de no levantar sospechas.

 

El enano de uxmal - www.pedroamoros.com-             El enano tenía gran sabiduría y además gozaba de talentos y facultades psíquicas que le hacían presentir circunstancias y hecho que estaban todavía por ocurrir. Una noche, soñó como en la humilde cabaña de la anciana, había oculto un valiosísimo objeto que formaba parte de su destino. Así pues y desde que el enano tuvo este sueño, aprovechaba cualquier ausencia de su anciana “madre” para revolver las cosas y buscar el tan ansiado tesoro que supuestamente había oculto en la choza.  

              Cierto día y pensando en cómo encontrar lo que buscaba, se quedó mirando a la vieja hechicera y  se percató de que ésta siempre se encontraba muy cerca del fogón, incluso sin tener un motivo para ello. 

              Todos los días la vieja hechicera se acercaba a llenar con agua, un cántaro de barro en un pozo que estaba situado en la plaza de la pequeña aldea, del cual  las gentes extraían el agua para beber y cocinar. Cierto día mientras la anciana sacaba el agua para llenar su cántaro, una inexplicable voz  prominente que surgía del pozo, le advirtió de un milagroso suceso que iba a tener lugar en la ciudad de Uxmal. Sorprendida por la claridad de ese mensaje, caminó dubitativa y ligera por la senda que conducía hasta su choza.

              La anciana presentía que iba a ocurrir algo, pues estaba segura de que aquella voz era demasiado fuerte e impactante y no podía haber sido su imaginación. Así pues y pensando en ello, tras caer la noche se acostó cercana al fogón como de costumbre y el enano, ávido de conocer aquel secreto que tan celosamente se escondía en la humilde cabaña,  se percató de que antes de dormir su anciana madre pasaba su mano por encima de las cenizas del mismo.

              Durante la noche, el enano ideó una fórmula para que la hechicera en su salida matutina para llenar el cántaro, tardase algo más tiempo en regresar y pudiese así rebuscar lo que presentía oculto. De este modo, cogió un pequeño bastoncillo de madera y lo humedeció. Luego, poco a poco hizo un diminuto agujero en el fondo del cántaro, tan escondido que no pudiese verse.

 


Por fin el enano encontró lo que buscaba, pieza indispensable para que la antigua profecía se cumpliera.

            A la mañana siguiente el enano permaneció en su lecho fingiendo estar dormido y esperando a que la vieja, como de costumbre, se fuera a por agua al pozo del pueblo. Cuando ésta salió de casa, el enano brincó como centella y comenzó a rebuscar por todos los rincones. La anciana se entretuvo más de la cuenta llenando el cántaro, ya que a causa del agujero nunca  podía hacerlo del todo y aunque lo intentaba una vez tras otra, el cántaro derramaba siempre un poco de agua haciendo que tuviese que rellenarlo una vez tras otra.


            El enano desesperado y enfurecido porque no encontraba nada, tuvo una especie de corazonada fijando su atención sobre el fogón. Lentamente se acercó e introdujo la mano entre las cenizas, por donde la anciana solía pasar su mano.  Su mano, encontró algo muy duro y muy frío. Su cara se llenó de asombro cuando extrajo un pequeño címbalo de oro.

            Salió de la cabaña para verlo con buena luz y con una mano en el címbalo y el bastoncillo de madera con el que había hecho el agujero al cántaro de su madre en la otra, miró al cielo y subiendo las manos lentamente los golpeó. En ese instante resonó un enorme estruendo que hizo temblar las tierras del Mayab de una forma muy peculiar. [El bastoncillo podría haber sido un Tunkul, instrumento musical fabricado con un tronco hueco]

            La tierra se estremeció e incluso las aguas de los ríos variaron sus cauces. Las aves de la selva levantaron el vuelo repentinamente y las entrañas de la tierra parecieron brotar por doquier. Tras este terrible trueno, las gentes comenzaron a salir de sus casas asustadas e inseguras para reunirse en la plaza del pueblo. El rey de Uxmal, atemorizado envío a sus hombres para congregar a todo el mundo  en audiencia pública, ya que según una antigua profecía, algo muy importante iba a ocurrir.

 

Ciudad antigua de Uxmal  desde la pirámide - www.pedroamoros.com-             Contaba la cultura maya a través de una profecía trasmitida de padres a hijos, que algún día aparecería en el lugar donde hoy se ubica la ciudad de Uxmal, una prospera ciudad, diez veces más grande y más poderosa. Pero también decía  que el rey del antiguo Uxmal, que habita en su casa blanca, será destronado y muerto. En su lugar aparecerá un gran rey que poseerá las fuerzas de la montaña, la magia de las estrellas y la sabiduría de la naturaleza y éste dominaría en todo el territorio. 

             Según la profecía, este rey vendría de un lugar que nunca nadie podría imaginar, desde las mismísimas entrañas de la Tierra. Y precisamente sería para quien fue labrado un pequeño címbalo mágico de oro que generación tras generación permaneció oculto desde culturas ancestrales. Decía textualmente que este rey, sabrá hallar su paradero bajo tierras  y  fuego y conocerá también  la forma de hacerlo resonar para que la humanidad sea testigo de su aparición. 

             Como señal de su aparición, en un día claro y tranquilo resonará un tremendo trueno y tras este los ríos variarán su curso y las tierras se estremecerán. El trueno no vendrá de las nubes ni tampoco del suelo, vendrá de la magia de la profecía. Y nunca nadie, podrá impedir su coronación como futuro rey de Uxmal y pobre de aquel que ose intentar impedirlo.

             La profecía termina diciendo que cuando se cumpla la profecía, todas las gentes deberán adorarle y rendirle culto, pues él será el elegido por los dioses para gobernar el Mayab.

 


El viejo rey aterrado, ordenó su caza y captura para su ejecución

             El rey preocupado y furioso al escuchar tan terrible estruendo, augurio de la profecía que vaticinaba su propia derrocación y muerte, mandó a todos sus hombres buscar al personaje que había  producido aquel sonido.

             Las gentes, guiadas por el instinto de la antigua profecía, se preguntaban unos a otros de la procedencia del sonido. Muchos recorrían los caminos en busca del artífice, otros permanecían en el pueblo por si éste se presentaba a voluntad propia. Y en poco tiempo, llegaron los guerreros del rey a la plaza de Nohpat, en busca del misterioso personaje. Un anciano del lugar dijo haber escuchado la procedencia del sonido por el camino que conducía a los cerros Uitzes. Sólo una cabaña se encontraba por aquel destino, la de la vieja hechicera.

            Llevaron a la vieja y al enano a la plaza del pueblo, donde se les preguntó públicamente si habían sido ellos. La hechicera respondió: “¡ No, no hemos sido nosotros !”. A lo que el enano sin miedo alguno, afirmó haber sido él, quien hizo resonar aquel címbalo de oro. Y levantando su mano derecha, alzó el susodicho instrumento ante las absortas miradas de todo el mundo. Las gentes se postraron ante él  ya que conocían la profecía y sabían que sería el futuro rey de Uxmal.

             Los soldados le apresaron y le condujeron ante la presencia del rey en la enorme plaza de Uxmal, que le esperaba sentado bajo la sombra de una ceiba milenaria. Todas las gentes del contorno se congregaron para ver que ocurría con el enano.

              El rey preguntó en voz alta y con tono despectivo: “Tu, enano, ¿eres acaso el que ha hecho sonar el címbalo de oro?”. A lo que el pequeño hombrecillo respondió afirmativamente y sin miedo alguno. El rey había consultado previamente al consejo de ancianos de su palacio para resolver la situación, y estos le dijeron que debería poner una serie de pruebas al nombrado por el destino, antes de ceder su trono y sino cumplía alguna de ellas, debería ser ejecutado el vulgar timador.

 


Según los dioses las pruebas debían ser tan difíciles, que nadie pudiera usurpar el trono

 

Ceiba maya - www.pedroamoros.com-              El rey miró al enano de arriba a abajo y le dijo que si era el que la profecía anunciaba como su sucesor, debería demostrar su inteligencia diciéndole cuantos frutos tenía la ceiba bajo la cual estaban, sentados.

              El enano, miró a la milenaria ceiba y vio que estaba completamente repleta de pequeños frutos. Tras unos momentos de indecisión, se dirigió al rey y le dijo: “En esta ceiba, hay un total de veinte veces diez mil y cuatro veces treinta y tres veces siete “. El rey, sonriendo le preguntó que como lo sabía, que era imposible. A lo que el enano le respondió: “ Si no me crees, ¡ Sube tu mismo y cuéntalos ! “.

              El rey comenzó a estremecerse y cambió su  dorado color a gris pálido. Todas las gentes aplaudieron porque el enano había resuelto la primera de las pruebas. 

             Pasados unos minutos de júbilo entre el pueblo, el rey decidió plantear una segunda prueba al enano, anunciándole de que a la mañana siguiente se levantaría un tablado en el centro de la plaza y el justiciero rompería sobre su cabeza una cesta llena de frutos de la palma, con un enorme martillo de piedra.  Los frutos de la palma hacen alusión al Cocoyol, un fruto con un hueso extremadamente duro y muy difícil de romper.

             Bien, el enano asintió con la cabeza pero propuso como condición, que si él pasaba todas las pruebas, el rey se sometería a ésta misma. Como esperaba que el enano no resistiera las pruebas restantes, el rey afirmó en público que se sometería a ellas. Y tras esto, el rey le ordenó que se marchase a su cabaña, para que a la mañana siguiente pudiera realizar dicha prueba, a lo que el enano replicó, que el blanco camino que conducía desde Uxmal a Nohpat, no era digno de un rey, así pues lo arreglaría. Y cantando una tonadilla, se alejó por el blanco camino.

              A la mañana siguiente,  el camino que conducía desde Nohpat hasta Uxmal, comenzó a brillar junto a los primeros rayos del sol, estaba completamente relleno de brillantes piedras que anunciaban junto con el amanecer el paso de un rey. Las gentes asombradas, acompañaban al enano que iba cogido de la mano de su anciana madre en dirección a Uxmal. Durante la noche y presintiendo lo peor, la vieja hechicera había confeccionado una pequeña plaquita encantada de cobre y  la ocultó entre los largos cabellos del  enano.

[Otras fuentes, narran que el rey de Uxmal pidió al enano que le demostrase que realmente era el hombre de la profecía, y el enano emplazó al rey a que construyese un camino apropiado para un rey que fuese desde Uxmal hasta la pequeña cabaña de su madre. Y así, una vez concluído, el enano fue de nuevo ante el rey para demostrarle que él era el enviado por los dioses para gobernar Uxmal.]

 

cocoyol - www.pedroamoros.com-                Al poco, se presentó ante el rey que no había podido pegar ojo en toda la noche, diciéndole: “Estoy preparado para mi segunda prueba“. Acto seguido, el rey lo colocó en el centro de la plaza y el justiciero, comenzó a romper cocoyoles en su cráneo. Ante el asombro de todas las gentes incluso del propio rey, el enano sonreía cada vez más.

 


Una comitiva de extraños personajes, acompañaban al enano bajando las escaleras de su descomunal palacio

            Tras superar esta dura prueba, el rey sabía que aquel pequeño ser  iba a proclamarse rey de Uxmal sin lugar a dudas. Pero, todavía tenía que asegurarse bien de ello y  dijo a las gentes que todavía quedaba una ineludible prueba, que sería anunciada en la mañana del siguiente día. 

             El rey quería ganar tiempo y ver como se comportaba el enano para poder plantearle la más difícil de las pruebas, así que le propuso públicamente que esa noche permaneciera en Uxmal y residiera en su casa blanca.  El enano, mirándole con desconfianza y dirigiéndose al público replicó que permanecería en Uxmal, pero no en su casa blanca, ya que no era digna de un rey como él, por ello construiría un palacio propio en esa misma noche.

             En efecto, cuando los primeros rayos despuntaban por los cerros, un enorme palacio se erguía frente a la casa del rey. Cuando todas las gentes llegaron al pueblo y vieron tan descomunal y maravillosa construcción, esperaron la aparición del misterioso hombrecillo que tras superar las pruebas que los dioses habían escogido para él, iba a ser proclamado rey de Uxmal.  Cuando el rey salió de su casa y contempló el magnífico palacio, pareció desplomarse ya que intuía su derrota.

              De repente, el alboroto cesó y por la impresionante puerta de aquel palacio aparecía el enano acompañado de diminutos y desconocidos hombrecillos que le seguían como vasallos por todas partes. Dicen los que lo saben, que aquellos eran los corcovados de los cerros Uitzes.

              Cuando hubo descendido por las extrañas escaleras de su labrada y magnífica construcción, se presentó ante el rey preguntándole sarcásticamente cual iba a ser su siguiente prueba. El pobre, viejo y atemorizado rey, titubeante le dijo: “Según los dioses, ambos tendremos que hacer una figura representándonos a cada uno y después la arrojaremos al fuego. Así los dioses podrán deliberar quién de los dos será digno de ostentar el trono de Uxmal, y vencerá aquel cuya figura no se destruya por más fuego al que se exponga”.

               El enano asintió nuevamente con la cabeza, marcando una irónica sonrisa. Todas las gentes, expectantes y asombradas por la presencia de esos diminutos y extraños seres  que se movían como los hombres normales siendo muy distintos, esperaban impacientes la prueba. El rey comenzó elaborando una figura de la madera más fuerte que sus hombres encontraron.  Una vez terminada  la arrojaron al fuego que la consumió en pocos instantes. El rey desolado pidió una segunda oportunidad al enano, que tras una sonrisa asintió. 

              Entonces  el rey mandó a sus hombres a las canteras de piedra más duras de la ciudad y mandó hacer una estatua de la piedra más fuerte.

 


La profecía decía que sólo podía quedar uno, el vencedor sería el rey de Uxmal y el otro moriría

             Acto seguido  arrojó su figura al fuego, y  aunque tardó un tiempo la piedra terminó convirtiéndose en cal y cenizas.  El rostro del desolado rey hizo que el enano tuviera compasión y le otorgó una tercera oportunidad. El rey ordenó traer el metal más duro del reino y hacer una estatua suya. Al cabo de algún tiempo una maravillosa figura de metal relucía con los rayos del sol. 

           Con más esperanza que orgullo, el rey introdujo la imagen en el fuego,  que resistió mucho tiempo sin arder, pero cuando pasó un tiempo comenzó a deshacerse  hasta quedar convertida en un charco de metal fundido.

 

figurilla de arcilla maya - www.pedroamoros.com-             El rey dijo al enano: “Muy bien  me vencerás si tu figura no es devorada por las llamas, por que, ¿ cómo va a ser posible que tengas un material resistente al fuego ?”. El enano   sonriendo se agachó y recogió un montón de tierra sobre la que derramó agua y con el barro, modeló una figura parecida a él. Cuando estuvo terminada  la introdujo en el fuego y ante el asombro de todos y el  desencajado rostro del rey, cuanto más tiempo pasaba entre las llamas, más dura y fina se convertía la imagen de barro.

             Entre júbilos y alborotos  las gentes gritaban proclamando al  nuevo rey de Uxmal, el rey enano. Este dijo que no se coronaría rey hasta que construyera una casa digna para su madre, la vieja hechicera. Y muchas tierras para sus  guerreros y para su corte y una plaza pública y un juego de pelota… Pero antes de todo , el rey tendrá que ser sometido a la segunda de mis pruebas,  por que es lo que se había pactado.

             El viejo rey  fue colocado  sobre el tablado que él mismo había ordenado construir y en el primero de los golpes de martillo, su cráneo se rompió no pudiendo resistir semejante golpe.

             A la mañana siguiente, todo lo que el enano había dicho, estaba construido y Uxmal relucía como una ciudad nueva, repleta de templos y edificaciones  labradas en la roca y mágicamente construidas. De esta forma se proclamó rey de Uxmal entre la alegría de su propio pueblo.

            Según contaban las gentes, el palacio del enano adivino, sobresalía entre la espesura de la selva envuelto entre mágicos y misteriosos poderes.  El enano permanecía oculto en su palacio, excepto los días que había Luna, que salía por la puerta acompañado por sus sacerdotes y hablaba  a sus gentes de lo que deberían hacer para obtener mejores cosechas, caza y riquezas. También les enseñaba el arte de construir y el de fabricar instrumentos musicales y hacerlos sonar, así como también les mostró como modelar figuras con el barro. Aunque su verdadera especialidad eran  los secretos de la naturaleza y el arte de curar con las plantas y muchas otras cosas secretas. Por eso  los hombres de esta era se llamaron los “Hijos de la Luna“, a diferencia de como se llamaban los anteriores, “Hijos del Sol “.

 

vista de Uxmal - www.pedroamoros.com-             El rey enano fue amado por todas las gentes hasta su muerte ocurrida  tras setenta vidas de un hombre normal. Cuando murió, el pueblo danzó hasta enloquecer, con rituales mágicos y secretos que en otras épocas fueron utilizadas para los mismísimos dioses. Creen que por ello fueron castigados y eso fue la causa por la que los guerreros del Mayapan invadieran estas tierras y fueran abandonadas.

 

            Cuenta la leyenda que la vieja hechicera vive todavía y va caminando por los senderos y caminos que conducen hasta Uxmal. Sentada, en ocasiones se ofrece a guiar a los viajeros que se pierden en la selva y a su paso les vende un pequeño cántaro de agua fresca. A cambio pide que le sea entregado un niño para que su serpiente, signo del mal nigromántico, lo devore y se alimente.

            Aunque otros dicen que la hechicera profetizó su muerte, cuando la voz que escuchó en el pozo le confirmó que la profecía estaba cerca de cumplirse y ella viviría para verla cumplida, aunque no la disfrutaría. De este modo, el día en el que su hijo fue proclamado rey de Uxmal, ella murió en sus brazos haciéndole prometer que sería un buen rey digno entre los dignos, cosa que cumplió.  Pero a los años, este rey se convirtió en tirano, y creo una figura suya de barro e hizo que todas las gentes le adorasen como si fuese el dios de los dioses.

           Y sigue diciendo esta otra versión de la historia, que éste fue el verdadero motivo por el que los dioses castigaron a la ciudad de Uxmal y la hicieron sucumbir.

 

 


Una curiosa Psicofonía nos plantea la realidad de este hecho

             Aquella leyenda me impactó. Y cuando tuve la posibilidad de adentrarme en la maravillosa ciudad de Uxmal, comencé a comprender ciertas cosas que, ocultas tras aquel cuento, mantenían cierto secreto enterrado entre las ruinas de una ciudad mágica que un día sirvió para el gobierno de un rey venido desde las mismísimas entrañas de la tierra. 

 

Casa del Adivino - www.pedroamoros.com-             Cuando llegué hasta la pirámide del Adivino, cargado con mi equipo de grabación comencé a subir de lado los escalones, puesto que la profundidad de dichos escalones era para un pie de niño y no para el de una persona adulta. Entré en el templo y Bea y yo nos sentamos en algo que parecía un altar. Estábamos tranquilos y el silencio sólo era turbado por el revolotear de los murciélagos que había por el lugar. 

             Aprovechando aquella calma y tranquilidad extraje mi grabador portátil y coloqué una cinta virgen con el fin de intentar conseguir alguna inclusión psicofónica. Mientras el aparato registraba el sonido ambiente, Bea y yo permanecimos sentados y mirando a través de las enormes puertas de piedra la inmensidad de la selva yucateca. Cuando transcurrieron algunos  minutos de grabación, detuve la cinta, la rebobiné y me dispuse a escuchar lo grabado. 

              El magnetofón comenzó a reproducir lo que se había registrado. Y curiosamente tras mi presentación, apareció una clarísima voz ante nuestro asombro por la claridad que expresaba. La verdad es que no entendíamos que decía, puesto que parecía como un sonido gutural o algo similar, pero de lo que no había ninguna duda, era de qué se trataba de una voz psicofónica y con una clara característica que la hacía típica de un enano. Pensamos que dicha grabación podría tener algún tipo de significado, así pues, cuando nos marchamos dispuse la grabación para mostrársela a aquel anciano que nos sirvió de guía. Tras explicarle el experimento que había realizado, y lo que era una psicofonía, éste  la escuchó una y otra vez, no queriendo dejar de oirla durante un buen rato. 

psicofonía maya -www.pedroamoros.com

              Al final nos dijo que parecía una especie de vocablo en lengua Maya, pero que no lograba identificar. Tras preguntar a otros que también conocían la lengua, nos confirmaron que se trataba de una especie de saludo amistoso y que podríamos interpretar aquella grabación como tal.