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Cómo analizar las psicoimágenes

pareidolia www.pedroamoros.com            Tanto en la psicofonía como en la psicoimagen, debemos tener en cuenta que; tan importante es saber y controlar el análisis y estudio de los resultados obtenidos de las experimentaciones, como de obtener las muestras en sí. Por ello debemos tener un especial cuidado a la hora de realizar nuestras pruebas con los datos y resultados obtenidos.

             En este capítulo les mostraré algunas de las pautas a tener en cuenta para ello, además de introducirnos de lleno en el estudio y comparativa de la imagen normal y de la psicoimagen. De igual modo, intentaremos introducirnos someramente en el interior de la mente de las personas para poder llegar a comprender cómo se forma una pareidolia y así, poder distinguirla de una psicoimagen.

 

Como Analizar los resultados de la experimentación en  psicoimagen


Por: Pedro Amorós ( Investigador en TCI )


Introducción

Pareidolia - www.pedroamoros.com               Al igual que en el campo de la psicofonía, la psicoimagen en ocasiones puede ser interpretativa. Antes de comenzar a exponer el capítulo de cómo analizar nuestros resultados, debemos conocer un significado relativamente peligroso y que sin duda va a acompañarnos a lo largo del recorrido a través del mundo de las psicoimágenes y sobre todo con respecto a la explicación de algunos fenómenos paranormales de percepción visual. Nos referimos a la pareidolia.

              Podríamos definir pareidolia como un fenómeno de tipo subjetivo y de origen psicológico que hace errar al cerebro en una interpretación visual, confundiendo por asociación, varios puntos en una imagen reconocida.  Jeff Hawkins lo define dentro de lo que él considera como la teoría de la memoria-predicción.

              En palabras un poco más sencillas, diríamos que si vemos tres puntos, nuestro cerebro tendería a crear una cara, conformando los trazos que faltasen para completar una imagen mental y aparente.

             Como ejemplo más claro podríamos tomar el hecho de mirar a las nubes y distinguir formas caprichosas que cada uno interpreta de un modo personal aunque a veces es coincidente con varias personas.

 

 

Cómo distinguir una pareidolia y una psicoimagen

 

pareidolia www.pedroamoros.com               Evidentemente todo lo que aquí narro y comento, es fruto de mi propia investigación y experiencia, es decir, la de Pedro Amorós que soy yo, y desde luego dentro de esa investigación está el contacto continuado con colegas nacionales e internacionales que sin duda trabajan por la labor de desarrollar más a fondo las técnicas de captación y estudio del fenómeno.

             Habiendo descrito lo que podemos comprender como pareidolia y teniendo de alguna manera clara la comprensión de a lo que nos enfrentamos como definición de una psicoimagen, lo primero que debemos saber es que buscamos un rostro, una cara, un cuerpo, un objeto, un animal, pero sea lo que fuere lo que busquemos debe ser definido. 

             Por poner un ejemplo, a la hora de experimentar con las psicofonías, en nuestros procesos de investigación obtenemos multitud de vocecillas, cuchicheos que bien podrían ser considerados como psicofonías, sin embargo, por regla general siempre se guardan o bien se tienen más en consideración, aquellas voces que son claras, inteligibles y tienen tono y timbre diferenciados. [Psicofonías, Voces del Más Allá – Pedro Amorós – Editorial M&G Difusión 2001]

            Pues con la psicoimagen ocurre lo mismo, debemos seleccionar aquellas imágenes que según nuestro criterio y experiencia, nos ofrezcan la menor cantidad de dudas para aceptarla como tal.

           Cuando identifiquemos una posible psicoimagen, al principio invertiremos un cierto tiempo en mirarla, observar sus trazos, resaltar los bordes con programas informáticos de tratamiento, deslizar el tono de color, la saturación, el brillo, contraste y otros muchos parámetros que la harán más definible y reconocible. Siempre debemos guardar una copia del original, sobre todo para intentar en otra ocasión establecer un criterio de identificación presumiblemente más acertado.

           Sin embargo, una de las mejores técnicas para saber si lo que hemos captado es bueno o no, por lo menos a mí me funciona muy bien, es examinar los resultados obtenidos tras levantarnos de dormir. Nuestro cuerpo y nuestra mente están mucho más descansados y no fuerzan a componer ni a fomentar la pareidolia, sino que es mucho más objetivo y visualmente más certero.

 

Pareidolia - www.pedroamoros.com            Quiero dejar muy claro, que todos debemos ser conscientes de que somos susceptibles ante la pareidolia. Ni el más riguroso de los científicos, ni el más creyente en lo paranormal, ni el más detractor del misterio, están a salvo de observar algo –visual- y generar una pareidolia. Tan solo, al igual que en la psicofonía, la experiencia de una persona que lleva estudiando un fenómeno durante tiempo, le servirá para distinguir a primera vista lo que podría ser un psicoimagen auténtica de lo que no lo es, y por supuesto hay excepciones claras, cuando las imágenes son totalmente reconocibles.

             Otro sistema para poder reconocer una psicoimagen, es desaturarla –dejarla sin contrastes de color, en Blanco y Negro / Grises- y luego jugar con la iluminación y los contrastes, resaltando de este modo las zonas oscuras que son más proclives a una inducción producida por el fenómeno paranormal, tal y como ocurre en las teleplastias.

             Pero sin duda, como decía antes, debemos coger la mayor cantidad de experiencia para poder identificarlas bien, y para ello debemos de partir de la premisa de no engañarnos a nosotros mismos, es decir: Si se ve bien, no hay duda, pero si la hay, mejor la desechamos y vamos a por otra. Esta técnica es muy buena y ofrece resultados muy fidedignos, sobre todo  ante ojos de personas que intentan ver algo definido en las psicoimágenes.

             De igual modo es necesario tener un pequeño grupo de consejeros, es decir, algunas personas que cuando habitualmente nos visiten, juzguen las imágenes y sin nosotros decirles nada para no influenciarles, éstos deben anotar lo que ven y recomiendo más que anotarlo, dibujarlo. Luego escanearemos el dibujo y los compararemos con los que ya teníamos de esta misma imagen. Por medio de un programa como por ej. El PhotoShop, daremos el 50% de transparencia a cada uno de los dibujos que nuestro grupo de consejeros han efectuado de esa imagen, y así compondremos un dibujo fusionado de todos ellos. Quizá, este sistema sea el más juicioso y correcto a la hora de realizar una interpretación.

            Para el colectivo de personas que detractan el terreno de lo paranormal y más en concreto a los que investigamos, el resultado de todas estas experimentaciones, el fenómeno de la psicoimagen no pasa por ser nada más que pareidolias burdas con las que nos confundimos y a veces con las que queremos confundir. Argumentan que se trata de puntos unidos por la mente y que se trata de un simple efecto visual lo que nos hace ver una cara o un rostro determinado.

              Y digo yo, ¿acaso no son puntos las fotografías? Cuando vemos una vaya publicitaria de cerca, sólo distinguimos puntos inconexos de multitud de colores, que al unirse por la distancia forman la imagen detallada y perfecta.  Por ello, para poder juzgar lo que es una pareidolia de lo que no lo es, debemos buscar la intencionalidad con la que ha sido compuesta, y es ese precisamente el punto de inflexión entre la imagen real y una pareidolia.

 

 

Como comparar una psicoimagen con una fotografía

 

Einstein de Klaus Schreiber - www.pedroamoros.com                Por regla general, con las psicoimágenes consideradas de buena calidad, siempre intentaremos buscar parecidos con las fotografías de personas a las que nos recuerden. Si queremos realizar una comparación, lo primero que tenemos que hacer es disponer en digital de ambas muestras, la foto real y la psicoimagen. Luego desaturaremos ambas imágenes y procederemos como antes he descrito con el programa PhotoShop – sirve cualquir otro programa que realice transparencia-, colocaremos la fotografía real en una capa y posteriormente colocaremos la psicoimagen en otra diferente a la que daremos un 50% de transparencia.

              Hecho esto, podremos jugar con las iluminaciones o sombras y contrastes con el fin de asemejar en la medida de lo posible los trazos de la psicoimagen con los perfiles de la fotografía. Con este sistema veremos inmediatamente si se trata de esa persona o no, aunque hemos de tener en cuenta que no es igual una persona que tiene 15 años, que la misma persona con 60 años.

            Mi buen amigo y gran investigador José Manuel garcía Bautista, en cierta ocasión realizó un estudio muy exhaustivo de una teleplastia con una fotografía, utilizando un software de composición de retratos robot y puntos coincidentes, que determinados cuerpos de seguridad del estado utilizan para reconocer a presuntos delincuentes y sospechosos. Estos puntos están muy estudiados, incluso teniendo en cuenta el ensanchamiento del rostro por la edad y también el envejecimiento.
Este sistema, desde luego también es aplicable a la psicoimagen, siempre y cuando, las imágenes a analizar sean lo suficientemente claras.