Distingo a las personas porque cuando estoy con ellas me gusta hablar de Cosas, no de Personas. - Pedro Amorós -  

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Los Fantasmas de la posada Jamaica Inn

Los Fantasmas de la Posada Jamaica Inn

          La posada Jamaica Inn, se considera hoy en día, por parte del mundo del misterio, uno de los lugares más encantados de todo el Reino Unido. Pese a que muchos no conocen de su existencia, en sus tiempo, hasta el propio Alfred Hitchcock puso su atención sobre ella y sobre su su historia, para elaborar una de sus famosas películas de suspense y crimen. Pedro Amorós estuvo realizando unas investigaciones en el lugar y además de obtener algunos registros psicofónicos interesantes, fue testigo de una posible aparición espectral. En esta nueva entrega de La Aventura del Misterio, les presentamos este caso.

 

 

 

 

Los Fantasmas de la Posada Jamaica Inn

        ¿Qué es un fantasma?

        Cuando hablamos del mundo de los fantasmas, generalmente la cultura popular comprende  todo un universo de espíritus que se manifiestan desde el más allá para comunicarse con el mundo de los vivos e intentar terminar algunas situaciones que se quedaron pendientes en sus vidas.

        Hay personas con ciertas facultades sensitivas, que dicen incorporar a este tipo de energías y que a través de sus cuerpos, son capaces de expresar sus comunicados e incluso en ocasiones pueden ayudar a que se manifiesten visualmente.

        Sin embargo, debido a ciertos factores desconocidos todavía para el mundo de la ciencia y de la parapsicología, en ocasiones se producen apariciones  y manifestaciones físicas que son visibles, tanto por el ojo humano, como por determinados dispositivos de captación de imagen. Es entonces, cuando decimos que hemos visto un fantasma.


         Existen lugares cargados de leyendas y de situaciones pasadas, que nos invitan a sentir ciertos escalofríos nada más adentrarnos en ellos y que por determinadas razones parecen albergar entre sus muros, este tipo de energías, que se hacen visibles en forma de fantasmas o espectros.

         La antigua posada Jamaica Inn, es uno de ellos. Se encuentra ubicada en ela parte sur del Reino Unido, en el condado de Cornwall y más concretamente en Launceston dentro de la pequeña población de Bolventor.

        La posada fue construida en 1750, con el objeto de alojar a multitud de comerciantes que viajaban desde Lauceston hasta Bodmin ya que a menudo, en sus travesías les sorprendía la noche y éste, era uno de esos lugares que servía de reunión tanto a contrabandistas como a clérigos que hacían de la posada una especie de centro de comercio y de alojamiento.

       Se cree  que el nombre de Jamaica Inn, fue adquirido por la gran cantidad de brandy y de ron, que los contrabandistas llegaron a pasar por la posada, ya que las costas de Cornwall, eran un punto estratégico para el contrabando entre piratas y comerciantes que traficaban tanto con el  té, como con las  bebidas alcohólicas. 

        Una de las anécdotas más famosas que llevaron a la popularidad a esta curiosa y bonita posada, fue que la escritora Daphne Du Maurier, escribió una novela titulada Jamaica Inn, que inspiraría años después la visión cinematográfica del famoso Alfred Hitchcock que en 1939 realizó la película Jamaica Inn, que dicho sea de paso, fue la última que el afamado cineasta dirigió en Inglaterra.

        Del lugar se cuentan muchas historias de fantasmas y apariciones, sobre todo la relacionada con un extraño caso ocurrido hace ya muchísimos años. Cierto hombre, estaba tomándose una cerveza en la barra del bar de la posada y repentinamente salió dejando su bebida a medias. Al día siguiente lo encontraron muerto en extrañas circunstancias y a pesar de que intentaron averiguar tanto la causa de su muerte como el motivo, nunca nadie pudo explicar  tan macabro acontecimiento.
Desde entonces, son muchos los testigos que afirman que en el muro exterior de la posada, se aparece el fantasma de este personaje, que inmóvil y absorto del mundo que le rodea, parece mirar hacia el horizonte sin prestar atención a su entorno.

        También se cuenta que en el bar de este lugar, a veces se ve a una figura espectral que deambula por entre las mesas, y dice la leyenda, que se trata del fantasma de aquel hombre que acude para terminar la bebida que dejó a medias.

         En nuestro último viaje de investigación a este lugar, pese a que no conocíamos la historia de aquel hombre y de su espectro, realizamos un barrido fotográfico cuando en el lugar no había absolutamente nadie, tan solo nosotros. Y para nuestra sorpresa, cuando tomamos varias instantáneas de la preciosa barra del bar, en una de las fotografías, pudimos ver como en la parte derecha y tras la barra, aparecía algo muy extraño que en las otras imágenes no había quedado registrado, pese a que fueron tomas consecutivamente.

        Aunque posiblemente podríamos encontrar algún tipo de explicación, dada la exposición algo prolongada de la toma, tan solo serían conjeturas ante algo tan evidente, como que allí no había absolutamente nadie en el momento de realizarla, cosa que para nosotros nos lleva a concluir en la extrañeza de esta fotografía.

         Por otro lado y en un viaje realizado años atrás, también pudimos observar algo que nos llamó poderosamente la atención. Mientras estábamos sentados en una de las mesas, al apagar una colilla de cigarro en el interior de un cenicero, ésta, inexplicablemente y sin que nadie la tocase, saltó literalmente del interior del mismo cayendo junto a éste, ante nuestras atónitas miradas.

         Hay muchas personas que afirman haber sido testigos de curiosas  apariciones fantasmales en la posada, destacando las habitaciones cuatro y cinco, pese a que toda la parte antigua de la misma, está completamente repleta de casos, anécdotas y narraciones de huéspedes que no han podido pegar ojo, por extraños sonidos, pasos y misteriosas apariciones que según ellos, parecen surgir de la nada y desvanecerse misteriosamente en el aire tal y como se han presentado. Y del mismo modo, muchos afirman que durante el silencio nocturno, se pueden escuchar extraños sonidos de carruajes y cadenas en diferentes lugares.

        Pese a lo bonito de la leyenda y de todo estos comentarios, que alimentan más nuestra imaginación que otra cosa, nuestra posición fue desde un principio totalmente objetiva, ya que queríamos comprobar si en realidad en este lugar había algo que lo hacía especialmente interesante desde el  punto de vista paranormal, o por el contrario se trataba de una estrategia comercial para atraer al turismo tal y como hacen muchos otros establecimientos por estas tierras, sirviéndose de el entorno que les rodea.

         Pedimos a James, el amable gerente del hotel, que nos proporcionase una habitación interesante en la que hubiese ocurrido algo extraño, y éste nos alojó en  la número tres sin más explicaciones. Cuando todo el personal se marchó y tras quedarnos solos en la pensión, comenzamos a realizar algunas grabaciones psicofónicas en diferentes estancias, situando nuestro centro de operaciones en la recepción, que era la antigua entrada a la posada.

       Una vez en nuestro estudio, cuando revisamos las grabaciones de un momento en el que nos situamos en el exterior, para grabar algunas escenas nocturnas de la fachada, nos percatamos de que el sistema de sonido de la cámara captó dos claras inclusiones psicofónicas perfectamente audibles diferenciadas de entre el sonido del viento que impactaba contra el micrófono.

         En un momento, parece escucharse una voz diciendo algo similar a: ASERRANOF, algo de lo que todavía no hemos podido encontrar una explicación. 

          Sin embargo, y poco después, la cámara volvió a captar una misteriosa voz en la que se parece entender la frase: ESTAS BUENÍSIMA.

         Evidentemente, ante ambas inclusiones, hemos de puntualizar que no había nadie por las cercanías del lugar y lógicamente si cualquiera de nosotros hubiese realizado algún comentario, hubiese quedado claramente registrado por el micrófono y con mucha más intensidad sonora.

         Otro detalle curioso, ocurrió cuando nos encontrábamos realizando algunas pruebas psicofónicas en la recepción. En un momento concreto, Paco Azorín me comentaba algo del lugar y de repente, pude escuchar con total claridad, una voz tras él, que por suerte quedó grabada en el micrófono de nuestra cámara y que aunque no hemos podido interpretar su significado, sin duda, nos deja un claro registro sonoro, de algo o alguien, que evidentemente no estaba allí en aquel momento.

          Esa noche, mientras estábamos durmiendo, algo nos sobresaltó e hizo que repentinamente nos despertásemos y nos inclinásemos. Con la penumbra de los faroles del exterior, y acompañado de sonoros pasos en el crujiente suelo de madera, pudimos distinguir la imagen de una niña salir de la habitación donde dormía la pequeña Naraya, y dirigirse hasta la puerta de la entrada, abrirla, disponiéndose a a salir. Tras llamarla por su nombre, la niña se dio lentamente la vuelta, con la cabeza cabizbaja y sin exclamar nada, volvió de nuevo a introducirse en la habitación mientras Naraya dormía tranquila y relajadamente.

           Al día siguiente, cuando James, el gerente, nos preguntó cómo habíamos dormido, le dijimos que muy bien, sin contarle nada al respecto. Tras ello, y con una sarcástica sonrisa en su rostro, nos contó que en nuestra habitación, muchos decían que se aparecía el fantasma de una niña, algo que nos dejó completamente petrificados.


           Lo cierto es que todo esto no nos dejó indiferentes, y tanto unos como otros, pudimos comprobar que, o por el efecto de nuestra propia sugestión, o quizás porque realmente aquella posada está literalmente encantada, ocurrió algo que jamás podremos olvidar.


           Pero como siempre me gusta decirles, piensen y saquen ustedes sus propias conclusiones.

 

Texto y Guión: Pedro Amorós.